
Nunca di nada a cambio,no quería despedirme.La noche condenso los espejismos sorprendiendo el aire quebrado,esta vez abandonado a su suerte.Nada hiere tanto la humedal tristeza que crece entre las lágrimas sin sosiego.Antes que nadie decidí vivir otra vez,aunque aun me señalan con la mirada,con cualquier mirada,cabezeando mi castigo en una tenue respiracion que lo resucita,nada resiste cuando el temblor empieza a ocultar las imagenes desordenadas que todos conocen.No duele mi memoria exiliada que inútilmente desenreda,otros días otros besos,el olvido,apenas se que son,todo esta vivo aun.Siento que sonríes aunque tu entrañas se pierden en todo aquello que quisiera decirte,siempre empiezo por primera vez,encontrándote por todas partes como un vértigo de días veloces.Mi rostro cabezea ya sin sombra,devil,desnudo sosteniendo la herida aun reciente encontrando en mis ojos por fin tu lecho exaltado tan intenso que siempre se detiene a mirarnos.Pasare mi día junto al cielo ignorando los instantes de aquella hora,acunando mis palabras bajo cenizas ya vacías,en un tiempo abierto semejante a los demás,extrañas flores desojadas ausencias del desaliento,pausa que aprisiona mi pasado donde no olvido sentir solo pensando.Regresan las brumas,efimeras,rutilantes donde puedo encontrarte y hablar de ti.Aun sigo mirándote cuando duermes.Nunca di nada a cambio.....No quería despedirme.